script src="https://my.hellobar.com/550c6ad70a192aa4b2ce4bd1b7b07e8f4ea2712f.js" type="text/javascript" charset="utf-8" async="async"> La acumulabilidad del daño moratorio y el curso de los intereses en el Código Civil y Comercial

La acumulabilidad del daño moratorio y el curso de los intereses en el Código Civil y Comercial

I.- Introducción

El Código Civil y Comercial de la Nación establece mediante sus artículos 1747 y 1748, la acumulabilidad del daño moratorio y el curso de los intereses[1]. Si bien tanto la acumulación de los daños (compensatorio, y moratorio), como el acopio de los intereses no pueden terminar configurando un abuso del derecho por parte de ningún justiciable, la nueva Legislación aclara los términos de su aplicación, en concordancia con el art. 10 (abuso del derecho); art. 11 (abuso de posición dominante); art. 767 (intereses compensatorios); art. 768 (intereses moratorios); art. 769 (intereses punitorios); art. 771 (facultades judiciales); art. 792 (incumplimiento); art. 793 (relación con la indemnización); art. 794 (ejecución); art. 955 (definición); art. 961 (buena fe); art. 965 (derecho de propiedad); art. 1714 (punición excesiva); art. 1715 (facultades del Juez); 1746 (indemnización por lesiones o incapacidad física o psíquica)[2].A continuación analizaré las dos normas que motivan el presente artículo.

II.- La acumulabilidad del daño moratorio (art. 1747, CCCN)

En cuanto al “Daño moratorio” comprendido en la norma, se entiende que es aquel “que se debe por el cumplimiento tardío”[3]. En efecto, siendo éste un daño distinto de la obligación principal (es decir, de la prestación originaria incumplida), el nuevo Código habilita que ambos daños (el compensatorio y el moratorio) puedan coexistir, siempre y cuando su viabilidad no resulte abusiva; para el cual el Juez cuenta con la facultad de morigerar su aplicación y condena (cfr. art. 1747, in fine). De allí que “el artículo, básicamente, reglamenta el comportamiento del daño moratorio. En primer lugar, cuando existe la posibilidad de ser acumulado al daño compensatorio. En segundo lugar, cuando sea factible de ser añadido al valor de la prestación, y, en tercer término, con la cláusula penal compensatoria”[4].

Siguiendo la línea argumentativa del último autor, y ante la carencia conceptual de lo que significa “daño moratorio” en el vigente Código, el mismo señala que éste “es el perjuicio patrimonial sufrido por una persona por el incumplimiento de una obligación de dar, hacer, o no hacer”[5].

Se sostiene respecto al tema, que existen dos corrientes doctrinarias de interpretación. Mientras “una opinión sostiene que en caso de incumplimiento la prestación primitiva se convierte en dinero y es independiente de los otros daños que forman parte de una acción de responsabilidad en sentido estricto (…) otra opinión postula la tesis de la unidad, es decir que tanto la primera acción (el cumplimiento por equivalente) como la segunda (los restantes daños) obedecen a una ilicitud única pero la ejecución de los daños obedece a una nueva obligación que no surge de la modificación del objeto, sino de la conducta del deudor”[6]. No obstante, ello, el nuevo Código consagra su unificación, acumulando la posibilidad de promover tanto el reclamo moratorio, como el compensatorio; siempre y cuando la obligación principal se torne de cumplimiento posible; pues ante su imposibilidad “ya no será factible la acumulación de las acciones, sino que todo se circunscribirá al reclamo de los daños (art. 730)”[7].

Resulta apropiada la aclaración efectuada respecto de la distinción entre el daño moratorio y compensatorio, ya que ésta se encuentra dada en el marco obligacional.

Daño compensatorio es el que se deriva del incumplimiento total y definitivo de la prestación, según las previsiones de los artículos 505, inciso 3°, 519 y 889 del Código derogado, que convertían la prestación originaria en indemnización de daños y perjuicios. Éste supuesto ahora está expresamente contemplado en el artículo 955 que dispone que en caso de imposibilidad objetiva, absoluta y definitiva producida por caso fortuito o fuerza mayor se extingue la obligación sin responsabilidad, pero si la imposibilidad obedece a causas imputables al deudor de la obligación, modifica su objeto y se convierte en la de pagar una indemnización por los daños causados (…) la indemnización compensatoria sustituye a la original”[8].

El “Daño moratorio es aquel que resulta del retardo o mora del deudor en el cumplimiento de la obligación”[9]. Así, mientras que en una relación contractual “el daño moratorio es acumulable a la indemnización por la prestación principal, generalmente mediante el pago de intereses, precisamente ante a partir de la constitución en mora (…), en el ámbito extracontractual el daño compensatorio es el perjuicio principal a resarcir la prestación misma adeudada (el valor del automóvil destrozado) y el moratorio el que deriva de la mora o retardo en su pago (los intereses adeudados durante la tardanza) y a partir desde que se produjo cada perjuicio”[10].

En cuanto a la figura de la “cláusula penal”, la misma estaba prevista en el anterior Código, mediante el artículo 655. Al respecto bien puede señalarse como regla en cuanto a su aplicación, que la misma resulta ser “una liquidación anticipada de los daños y no cabe reclamar otra cifra adicional. Por eso el art. 793 dice que “suple” la indemnización y que el acreedor “no tiene derecho a otra indemnización aunque prueba que la pena no es reparación suficiente. Sin embargo es posible, si hay pacto expreso, pedir la ejecución de la obligación y de la pena, cuando se estipuló la pena por “el simple retardo” o “que se haya estipulado que por el pago de la pena no se entienda extinguida la obligación principal (art. 797). En esos casos es posible la acumulación de la cláusula penal y el daño compensatorio”[11].

Algunos ejemplos posibilitan laobservación de la “acumulación” traída a debate: “la falta de pago del precio de la compra de un bien que da origen a la resolución del contrato por incumplimiento produce un daño compensatorio al que se le suma el moratorio (el perjuicio derivado por el tiempo de mora en el pago de esa prestación sustitutiva); al valor del automóvil afectado en un accidente de tránsito(el valor de la prestación) puede adicionarse la indemnización moratoria durante el período de demora en cancelar ese daño. A la cláusula penal pactada por falta de devolución del inmueble alquilado (art. 794) o a los intereses punitorios convenidos (art. 769) se le pueden agregar los daños moratorios, con el límite del aprovechamiento abusivo. Incluso al daño compensatorio por la falta de pago de los alquileres se le puede añadir los daños moratorios (el interés sobre las sumas impagas) y hasta el resarcimiento del daño compensatorio por la pérdida de chance del alquilar el inmueble a un tercero”[12].

En cuanto a la jurisprudencia, según los autores, el criterioadoptado por la Administración de Justicia se mantiene[13]. De allí que, “Devenga intereses la suma correspondiente a la condena por la cláusula penal, toda vez que ésta sustituye a los daños y perjuicios y habiéndose incurrido en mora, el daño moratorio se acumula a la obligación principal”[14]. Asimismo, “La inmutabilidad de la cláusula penal es relativa, ya que cuando es desproporcionada no aflora obstáculo para el ejercicio de la facultad judicial de reducir su monto…”[15]; circunstancia que ahora el propio artículo 1747 señala expresamente, al facultar al Juez “a morigerar cuando esa acumulación resulte abusiva” (cfr. art. 1747, in fine, CCCN).

III.- El curso de los intereses (art. 1748 del CCCN)

El especial énfasis que el Legislador puso en la norma, es la fecha en la que empiezan a correr los intereses. Y cabe resaltar que si bien el Código “no dice las razones por las cuales corren los intereses de la obligación resarcitoria. No hace falta que lo digan. La sutil diferencia es que ya no se sostiene que es de la fecha del hecho ilícito, sino desde que cada daño se produce”[16].

La presente conjetura viene dada por la colisión doctrinaria existente antes de la entrada en vigencia del artículo en análisis. Mientras la doctrina sostenía que los intereses empezaban a computarse desde la fecha del ilícito, la diferencia surgía en que parte de ella sostenía que los intereses surgían como consecuencia de la mora, mientras otra resaltaba que no era la mora, sino el principio de la reparación integral. Zanjada la diferencia en función del actual texto de la norma (cfr. art. 1748), los intereses empiezan a correr “desde la producción de cada perjuicio”.

Al respecto, la jurisprudencia ha sostenido que “el interés de una suma de dinero reviste la condición de un accesorio que se debe –en las obligaciones con fuente en hechos delictuosos o cuasidelictuosos– desde que se produjo el daño”[17].

Asimismo, “La Corte Nacional computa los intereses en materia de responsabilidad civil extracontractual, por regla, desde el hecho”[18]; “desde el acaecimiento del daño para la pérdida de chances por la muerte del hijo menor”[19].

Por último, cabe tener presente el Plenario“Samudio”, donde se estableció que “La tasa de interés fijada debe computarse desde el inicio de la mora hasta el cumplimiento de la sentencia, salvo que su aplicación en el período transcurrido hasta el dictado de dicha sentencia implique una alteración del significado económico del capital de condena que configure un enriquecimiento indebido”[20].

Es así entonces que a través de la nueva codificación “se recepta la opinión de la doctrina y jurisprudencia confiriendo certeza al tema de la fecha de devengamiento de los intereses de fuente extracontractual: a partir de la fecha de producción o acaecimiento de cada daño. En materia de daño contractual los intereses, siguen el mismo principio, salvo pacto en contrario o mora”[21].

(*)Abogado. Ex secretario del Dr. Luis A. Ahumada Herrera - Juez nacional (Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N°22). Ex Integrante (pasante) Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal - Sala D. Ex Docente (ayudante de cátedras) de Derecho de Familia - Derecho de Daños - Universidad de Palermo.

[1]CODIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN –LEY 26.994– ARTICULO 1747.- Acumulabilidad del daño moratorio. El resarcimiento del daño moratorio es acumulable al del daño compensatorio o al valor de la prestación y, en su caso, a la cláusula penal compensatoria, sin perjuicio de la facultad morigeradora del juez cuando esa acumulación resulte abusiva. ARTICULO 1748.- Curso de los intereses. El curso de los intereses comienza desde que se produce cada perjuicio.-

[2]LORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, Editorial Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, Año 2015, Tomo VIII, pág. 529 y 532.-

[3]RIVERA Julio, MEDINA Graciela, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, Editorial LA LEY, Buenos Aires, Año 2014, Tomo IV, pág. 1091.-

[4]ALTERINI, Jorge, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado – Tratado Exegético”, Editorial LA LEY, Año 2015, Tomo VIII, pág. 295.-

[5]ALTERINI, Jorge, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado…”, ob., cit., pág. 295.-

[6]LORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, ob., cit., págs. 529 y 530.-

[7]ALTERINI, Jorge, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado…”, ob., cit., pág. 297.-

[8]Cfr. PIZARRO y VALLESPINOS “Instituciones de Derecho Privado. Obligaciones”, Tomo 2, pág. 666, citado por LORENZETTI Ricardo, ob., cit., pág. 530.-

[9]LORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, ob., cit., pág. 530.-

[10]LORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, ob., cit., págs. 530 y 531.-

[11]RIVERA Julio, MEDINA Graciela, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, Editorial LA LEY, Buenos Aires, Año 2014, Tomo IV, pág. 1091.-

[12]LORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, ob., cit., pág. 531.-

[13]RIVERA Julio, MEDINA Graciela, “Código Civil y Comercial de la Nación…”ob., cit., págs. 1091 y 1092.-

[14]CNCiv., SALA J, 16/11/1990, LA LEY 1991-C-9.-

[15]CNCom., SALA A, 2/10/2000 LA LEY, 2001-B-681.-

[16]RIVERA Julio, MEDINA Graciela, “Código Civil y Comercial de la Nación…”ob., cit., pág. 1092.-

[17] SCJN, “Castillo Marcelo c/ Expreso Esteban s/Daños y Perjuicios” fecha 13/05/1997, Ac. 65.394; “V.N. c/D.R., s/Daños y Perjuicios”, C. 85.381.-

[18]CSJN, Fallos 329:3403; Fallos 323:4065.-

[19] CSJN, “A.L.R. y otro c/Provincia de Buenos Aires”, del voto en disidencia de Zaffaroni y Fayt, MJJ11703, cfr. citaLORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, ob., cit., pág. 535.-

[20]CNCiv., en Pleno, “Samudio de Martinez c/Transportes Doscientos Setenta S.A.”, LA LEY del 22/04/2009, pág. 10. Cfr. cita ALTERINI Jorge, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado…”, ob., cit., pág. 300.-

[21]LORENZETTI, Ricardo, “Código Civil y Comercial de la Nación comentado”, ob., cit., pág. 536.-

Citar: elDial.com - DC233B

Publicado el 05/06/2017

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