script src="https://my.hellobar.com/550c6ad70a192aa4b2ce4bd1b7b07e8f4ea2712f.js" type="text/javascript" charset="utf-8" async="async"> Los productores asesores de seguros no son garantes de las obligaciones asumidas por las partes...

Los productores asesores de seguros no son garantes de las obligaciones asumidas por las partes...

SUMARIO: 1. Una interpretación jurídicamente errónea. 2. Intermediación y representación en la celebración del contrato. 3. Intermediarios y mandatarios en la celebración del contrato de seguro. 4. Personas responsables según el artículo 40 de la ley de defensa del consumidor. 5. Personas excluidas de la responsabilidad prevista en el artículo 40 de la ley de defensa del consumidor. 6. Responsabilidad propia y específica de los productores asesores de seguros. 7. La ley no utiliza el concepto “cadena de comercialización”. 8. La doctrina que postula que los productores asesores de seguros se encuentran comprendidos en el Artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor es injusta y disvaliosa

1. UNA INTERPRETACIÓN JURÍDICAMENTE ERRÓNEA

1.1. En el mes de septiembre de 2016, la Sala F de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, dictó una sentencia en autos Maggio Rocio Soledad C. Aseguradora Federal argentina S.A. por la que se hizo extensiva a la empresa productora de seguros intermediadora (no se aclara en dicha sentencia si la empresa en cuestión era una sociedad de productores asesores de seguros o un agente institorio), la condena dictada contra la entidad aseguradora.

Se sostuvo, en dicha sentencia, que el Productor Asesor de Seguros es el vendedor de la cobertura de seguros brindada por la entidad aseguradora, y que, en tal carácter, forma parte de una cadena de comercialización.

Se señala en el fallo referido que, en general, el Productor Asesor de Seguros es la cara visible y el único interlocutor con que cuenta el consumidor.

1.2. Consideramos que la doctrina expuesta en la sentencia aludida, en cuanto extiende la responsabilidad de la Entidad Aseguradora, por incumplimiento del contrato, al Productor Asesor de Seguros, no es acertada, no se encuentra fundada en derecho y, además, indirectamente, puede llegar a producir una grave situación de desprotección del asegurado, al hacer prácticamente inviable la actividad de los productores asesores de seguros.

2. INTERMEDIACIÓN Y REPRESENTACIÓN EN LA CELEBRACIÓN DEL CONTRATO

2.1. La intermediación en la celebración de cualquier contrato es la actividad por la que una persona promueve esta celebración, poniendo en contacto a los interesados en celebrarlo, pero sin constituirse, ella misma, en parte del contrato, ni ser representante de alguno de los contratantes.

El intermediario es una especie de catalizador que facilita y procura el acuerdo, realizando una actividad meramente material y no esencialmente jurídica.

El simple “intermediario” carece de facultades decisorias. No actúa por ninguna de las partes del contrato, ni decide por alguna de ellas.

2.2. El mandatario, y en general cualquier representante, se distingue de los intermediarios en cuanto tiene facultades para decidir la celebración del contrato y estipular su contenido.

Su actividad se rige por las normas que regulan la “representación”, y produce, entre las partes, y frente a terceros, los efectos resultantes de esa figura jurídica.

Los mandatarios no asumen personalmente las obligaciones, ni adquieren los derechos, que resultan del contrato. Son terceros respecto del contrato que concluyen.

3. INTERMEDIARIOS Y MANDATARIOS EN LA CELEBRACIÓN DEL CONTRATO DE SEGURO

3.1. Se denominan Productores Asesores de Seguros a las únicas personas autorizadas a intermediar en seguros.

A quienes una Entidad Aseguradora les otorga un poder general para celebrar contratos de seguro se los denomina “Agentes Institorios”.

3.2. Salvo manifestación expresa en contrario, los Productores Asesores de Seguros no garantizan a las partes del contrato de seguro, el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la contraparte.

En este sentido, el Productor Asesor de Seguros no es garante del pago de las primas que debe pagar el tomador, y tampoco es garante del cumplimiento de las obligaciones de la entidad aseguradora.

3.3. No resulta de la ley 22400, ni de ninguna otra disposición legal, la obligación del Productor Asesor de Seguros de garantizar el cumplimiento de las obligaciones de las partes del contrato en que ha intermediado.

3.4. En relación con los Agentes Institorios el artículo 366 del CCC establece que “…el representante no queda obligado para con los terceros, excepto que haya garantizado de algún modo el negocio…”

4. PERSONAS RESPONSABLES SEGÚN EL ARTÍCULO 40 DE LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR

4.1. El artículo 40 de la ley de Defensa del Consumidor establece que, cuando el daño del consumidor resulta del vicio o riesgo de la cosa, o del incumplimiento o deficiente cumplimiento del servicio prometido, serán solidariamente responsables las personas que, taxativamente, allí se enumeran.

4.2. Este artículo establece dos tipos de limitaciones a la responsabilidad en la ejecución de los contratos de consumo.

Uno se refiere al tipo o causa del daño.

Otro se refiere a las personas que resultan solidariamente responsables del daño.

4.3. La norma se refiere únicamente a los daños producidos por el “vicio” o por el “riesgo” de la cosa, o bien a los daños producidos por el servicio prometido.

4.4. Por otra parte, solamente comprende, taxativamente, a las siguientes personas:

A. El Productor o Fabricante de la cosa adquirida por el consumidor.

B. El Importador de la cosa adquirida por el consumidor.

C. El Distribuidor, o sea la persona que tiene preferencias para vender la cosa por su propio derecho adquiriéndola en ciertas condiciones especiales de otra.

D. El Vendedor de la cosa al consumidor final.

E. El que le ha puesto su marca a la cosa vendida.

4.5. En caso de que la responsabilidad resulte del incumplimiento de un servicio es responsable la persona que ha asumido la obligación de prestarlo.

4.6. Es necesario precisar, concreta y correctamente, a que personas se refiere el artículo 40 de la ley de Defensa del Consumidor cuando les atribuye responsabilidad por los daños derivados del “vicio” o “riesgo” de las cosas, o por el incumplimiento o cumplimiento deficiente del servicio.

4.7. Por ejemplo, en ese sentido, cuando el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor se refiere al Vendedor, se refiere exclusivamente a aquella persona humana o jurídica que, celebrando un contrato de compraventa, se obliga a transmitir la propiedad de una cosa a otra persona denominada Comprador por un precio en dinero (Artículos 1123, 1137 y concordantes del CCC).

No se puede confundir al Vendedor, parte del contrato de compraventa, con una persona que sólo representa al mismo; o con el empleado que atiende al cliente en el mostrador; o con la persona que lo ha auxiliado a concretar la operación.

Es más que claro que el Vendedor al que se refiere el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor no es un dependiente, o un auxiliar, o un intermediario, o un mandatario del Vendedor, sino la persona humana o jurídica que, a cambio de recibir una suma de dinero, se obliga a entregar a la otra parte una cosa en propiedad.

4.6. En materia de servicios la figura del Vendedor es sustituida por la figura del Prestador.

En ese caso el Prestador es la persona que asume concretamente la ejecución del servicio, y no la persona que lo representó en la contratación, o lo ayudó a concretarla, o posibilitó su concreción.

5. PERSONAS EXCLUIDAS DE LA RESPONSABILIDAD PREVISTA EN EL ARTÍCULO 40 DE LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR

5.1. Se debe volver a remarcar que, de acuerdo con el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor, sólo se impone la responsabilidad, por los daños causados por el vicio o el riesgo de las cosas adquiridas por el consumidor, o por los daños resultantes del incumplimiento de los servicios que ha contratado, a ciertas personas claramente determinadas.

5.2. El artículo 40 LDC es sumamente limitativo de las personas comprendidas y no extiende la responsabilidad a otras personas, que podrían estar comprometidas, como ser, por ejemplo:

A. Los propietarios o accionistas de las entidades que han vendido la cosa viciosa o riesgosa, o de las entidades que se han asumido la ejecución de un determinado servicio.

B. A los directivos o gerentes de quien ha vendido la cosa o de quien ha asumido ejecutar el servicio.

C. A los mandatarios o representantes del vendedor de la cosa o del proveedor del servicio.

D. A los intermediarios en la celebración del negocio.

6. RESPONSABILIDAD PROPIA Y ESPECÍFICA DE LOS PRODUCTORES ASESORES DE SEGUROS

6.1. Los productores Asesores de Seguros son responsables, frente a las partes del contrato de seguro en que han intermediado, por el incumplimiento de las obligaciones que les impone a los mismos la ley 22.400, y supletoriamente las disposiciones sobre contrato de intermediación o corretaje del CCC.

Son obligaciones muy rigurosas y claramente tuitivas del asegurado.

En ese sentido, el artículo 10 de la Ley 22.400 establece una serie de obligaciones del Productor respecto del asegurado que se resumen en la obligación de asesorarlo adecuadamente.

Si ese asesoramiento no es ejecutado de la manera exigida por la ley, el Productor Asesor de Seguros será responsable por los daños que cause esa falta de asesoramiento o un asesoramiento deficiente.

6.2. Pero el Productor Asesor de Seguros no asume la responsabilidad ajena, ni garantiza la conducta contractual de las partes que intervienen en el contrato en que ha intermediado.

7. LA LEY NO UTILIZA EL CONCEPTO “CADENA DE COMERCIALIZACIÓN”

7.1. Es un grave error considerar que los simples intermediarios, o los mandatarios, forman parte de una “Cadena de Comercialización”.

7.2. El concepto de “cadena de comercialización” no es empleado en el art. 40 de la Ley de Defensa del Consumidor.

Este concepto puede ser aplicado al conjunto de las diferentes ventas, desde que la cosa es producida o fabricada, hasta que es adquirida por el consumidor final.

7.3. De ninguna manera es claro, ni mucho menos afirmar, que los simples intermediarios o los mandatarios, forman parte de una “cadena de comercialización”, concepto este último que, como ya hemos puesto de manifiesto, no resulta ni del texto ni de la inteligencia del artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor, que, simplemente, se reduce a enumerar las personas responsables de ciertos daños sufridos por los consumidores.

7.4. Los Productores Asesores de Seguros, en cuanto simples intermediarios, no se encuentran comprendidos entre las personas mencionadas en el artículo aludido.

Pero no sólo no es claro que formen parte de una “cadena de comercialización” sino que es absolutamente evidente, que no lo son.

7.5. En verdad, el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor no se refiere a una “cadena de comercialización”.

Simplemente se limita a señalar, taxativamente, quienes son los responsables por los daños que sufran los consumidores por el vicio o riesgo de la cosa vendida, o por el incumplimiento o cumplimiento deficiente del servicio prometido

8. LA DOCTRINA QUE POSTULA QUE LOS PRODUCTORES ASESORES DE SEGUROS SE ENCUENTRAN COMPRENDIDOS EN EL ARTICULO 40 DE LA LEY DE DEFENSA DEL CONSUMIDOR ES INJUSTA Y DISVALIOSA

8.1. Los Productores Asesores de Seguros realizan una eficaz labor de asesoramiento de los asegurados y asegurables.

La experiencia indica que la intervención de un Productor, que cumple con sus obligaciones, es sumamente provechosa para el asegurado que cuenta, de esa manera, con una vía de asesoramiento integral, profesional, rápida y eficaz.

8.2. La doctrina que pretende convertir al Productor Asesor de Seguros en garante solidario, y principal pagador, de las obligaciones de la entidad aseguradora, es, además de jurídicamente incorrecta, altamente perjudicial para los asegurados, para los productores de seguros y para las entidades aseguradoras.

Según esa doctrina, un Productor Asesor de Seguros, intermediario en la celebración del contrato de seguro, aunque cumpla correctamente con todas las obligaciones que le impone la ley 22.400 y la ley 20091, siempre sería responsable de los daños que le pueda causar al asegurado alguna decisión o conducta de la entidad aseguradora.

8.3. De admitirse tal infundada doctrina, la misma tornaría prácticamente inviable la misma actividad y existencia de los Productores Asesores de Seguros, barriéndolos, literalmente, del mercado, lo que representaría un perjuicio gravísimo e inconmensurable para los asegurados que perderían el apoyo de un auxiliar de inestimable eficacia.

Además de infundada, esta doctrina destruiría, en los hechos, una vía de comercialización especialmente beneficiosa para los asegurados.

Y ello debido a que se les impondría a los Productores Asesores de Seguros, por vía de una errónea interpretación judicial, una obligación de garantía que no tienen la obligación de prestar, ni por la ley 22.400, ni por la ley 20.091, ni por el CCC, ni por el artículo 40 de la Ley de Defensa del Consumidor.

CONCLUSIONES

1. Extender la responsabilidad del Asegurador por incumplimiento del contrato, al Productor de Seguros no se encuentra fundado en derecho y, además, indirectamente, puede llegar a producir una grave situación de desprotección del asegurado, al hacer prácticamente inviable la actividad de los Productores.

2. El Productor Asesor de Seguros no es garante del pago de las primas que debe pagar el tomador, y tampoco es garante del cumplimiento de las obligaciones de la entidad aseguradora. El Productor no asume la responsabilidad ajena, ni garantiza la conducta contractual de las partes que intervienen en el contrato en que ha intermediado.

3. El artículo 40 de la ley de Defensa del Consumidor establece que, cuando el daño del consumidor resulta del vicio o riesgo de la cosa, o del incumplimiento o deficiente cumplimiento del servicio prometido, serán solidariamente responsables las personas que, taxativamente, allí se enumeran entre las que no se encuentran comprendidos los intermediarios ni los productores asesores de seguros.

4. Los productores Asesores de Seguros únicamente son responsables, frente a las partes del contrato de seguro en que han intermediado, por los daños que provoque el incumplimiento de las obligaciones que les impone a los mismos la ley 22.400, y supletoriamente las disposiciones sobre contrato de intermediación o corretaje del CCC.

5. El Productor Asesor de Seguros no forma parte de una “cadena de comercialización”, concepto que no es empleado en el art. 40 de la Ley de Defensa del Consumidor.

6. Pretender convertir al Productor Asesor de Seguros en garante solidario, y principal pagador, de las obligaciones de la entidad aseguradora, es, además de jurídicamente incorrecta, altamente perjudicial para los asegurados, para los productores asesores de seguros y para las entidades aseguradoras.


(*) Fuente: XVII Congreso Nacional de Derecho de Seguros. Mendoza, 2 al 4 de mayo de 2018. Organizadores: Colegio de Abogados y Procuradores de la Primera Circunscripción Judicial de Mendoza y de la Asociación Internacional de Derecho de Seguros, Rama Argentina (A.I.D.A.)

(**) Abogado egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.

Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales.

Profesor universitario de grado y de posgrado.

Director de la Diplomatura de Derecho de Seguros de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) Profesor Titular de Derecho Económico de la Universidad del Museo Social Argentino.

Profesor del Doctorado en Derecho Privado de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES).

Profesor del Curso Intensivo de Derecho de Seguros organizado anualmente por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (UBA).

Jurado y director de tesis doctorales (UCES y UMSA)

Autor de varios libros (“Intermediación en el Contrato de Seguro”; “Celebración Forma y Prueba del Contrato, con Especial Referencia al Contrato de Seguro”; “Régimen Jurídico de la Actividad Aseguradora”), y de numerosos trabajos publicados en libros y revistas especializadas.

Conferenciante, expositor y ponente en Jornadas, Reuniones y Congresos sobre derecho de seguros, en Argentina y en el exterior.

Presidente del XII Congreso Nacional Argentino de Derecho de Seguros, celebrado en el año 2008 en la Ciudad de San Isidro.

Copresidente de la Comisión de Derecho de Seguros en el seno de las Jornadas Rioplatenses de Derecho, celebradas en la Ciudad de San Isidro en el año 2012.

Miembro de la "Association International de Droit Des Assurances (AIDA)" y Secretario General de la Rama Argentina de la misma.

Director del “Instituto de Derecho del Seguro del Colegio de Abogados de San Isidro”.

Director del “Instituto de Derecho de Seguros de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales”.

Asesor Jurídico de la Asociación Argentina de Productores Asesores de Seguros (AAPAS)

Socio del estudio jurídico “SOTO Y CRESPO ABOGADOS”, firma que se dedica preferentemente al asesoramiento y asistencia jurídica en materia de Derecho de Seguros y de Derecho de Daños.

Citar: elDial.com - DC25A3

0 vistas