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Visión jurisprudencial en torno a los alimentos debidos a los hijos en el Código Civil y Comercial

Introducción

Pese al peculiar marco protectorio del Código Civil y Comercial en materia de alimentos debidos a los hijos, la jurisprudencia nos demuestra que los particulares suelen recurrir al ámbito tribunalicio para poner fin a los diversos puntos de desencuentro que en forma extrajudicial no han logrado conciliar y que por ello someten al criterio de los magistrados, quienes buscan una solución acorde a los parámetros del ordenamiento vigente y a la realidad familiar de cada caso, sin perder de vista la equidad y el interés superior del niño, que, de manera preocupante, muchas veces es dejado de lado por parte de los adultos involucrados en el proceso.

El presente trabajo tiene la finalidad de sistematizar una selección de fallos de diversos tribunales del país dictados, en su mayoría, con posterioridad a la entrada en vigencia del CCCN. El objetivo es orientar al lector acerca de la visión jurisprudencial actual sobre determinadas variables en materia de alimentos que suelen ser motivo de conflicto: el quantum de la cuota alimentaria en función de la franja etaria del hijo, la valoración de la prueba sobre los recursos de los obligados al pago, la tendencia de los magistrados al momento de definir la modalidad de pago, la actualización de la cuota, la pretensión del hijo mayor que se capacita y la tasa de interés aplicable en caso de incumplimiento de la obligación. Expondremos a continuación algunos criterios jurisprudenciales compartidos y divergentes para profundizar el estudio del tema y esbozar algunas conclusiones.

Acerca del quantum de la cuota

Nadie puede negar que las múltiples necesidades de los hijos durante las distintas etapas de su desarrollo son impostergables y que la obligación alimentaria de los progenitores, derivada de la responsabilidad parental, abarca todo lo que sea necesario para la manutención, educación, vivienda, asistencia, gastos por enfermedad. Sin embargo, el primer y gran punto controvertido que suele hacerse visible es la determinación del monto exacto de la cuota a pagar. En los fallos relevados, las partes en litigio son los progenitores no convivientes y se trata de supuestos en los que el cuidado es asumido por uno de ellos –mayormente la progenitora– mientras que el otro progenitor –generalmente el padre– no convive con el hijo, es empleado en relación de dependencia o bien ejerce la profesión en forma independiente, pero es quien más ingresos obtiene.

Así, una primera observación es que, en virtud de la inclusión de las prestaciones en especie y de la incorporación de las tareas de cuidado personal en el CCCN(1) hay una tendencia jurisprudencial actual hacia la valoración de la contribución cotidiana en especie del progenitor que convive con el hijo, contribución que, a la luz del Código Civil y Comercial, es importante apreciarla como un aporte de contenido económico.

Ahora bien, en varios fallos de la Cámara de Apelaciones en lo Civil no solo se mencionó el artículo 660 del CCCN (tareas de cuidado personal en el hogar), sino que se amplió aún más el análisis abriendo paso al principio de igualdad entre el hombre y la mujer, a la luz del Art. 16 de la CEDAW y su análisis con “perspectiva de género”.(2) Incluso, en un interesante fallo proveniente de la sala M,(3) se concluyó que, si la mujer tiene otro empleo además del de su casa, ello no debe redundar en beneficio del progenitor, ya que, de lo contrario, el esfuerzo que hace para tener un trabajo remunerado fuera del hogar solo serviría para menoscabar sus derechos. Otros tribunales, en cambio, han sostenido que la contribución en especie que realiza una mujer por vivir con el hijo, no la excluye de contribuir mensualmente con la prestación alimentaria ya que “ambos padres tienen idéntica obligación alimentaria con respecto a los dos hijos menores” (Art. 658 del CCCN), debiendo aportar, al pago de la cuota, aunque en una proporción menor debido a sus ingresos.(4)

En el caso de padres no convivientes, la cuota alimentaria se establece teniendo en cuenta quién asume el cuidado del niño. Sin embargo, por diversas circunstancias, el cuidado personal puede variar y, a raíz de ello, algunos progenitores suelen solicitar un cambio en la cuota alimentaria también. Así, el padre que se había comprometido a pagar una cuota alimentaria y que luego pasa a convivir con el niño puede solicitar la reducción o –lo que es peor– la suspensión de la misma. Aunque este último supuesto no suele admitirse tan fácilmente, no podemos dejar de mencionar un caso en el que la Cámara de Apelaciones de Neuquén eximió a un progenitor de seguir pagando la cuota que pactó, cuando el hijo pasó a vivir con él, en virtud de una medida cautelar, mientras la madre se encontrara en pleno proceso de revinculación con el pequeño.(5) Para decidir de ese modo se tuvieron en cuenta los gastos cotidianos que el padre asumiría en vivienda, alimentos, vestimenta, educación.

Lo cierto es que, tras la suspensión de la cuota, el niño ha quedado desprovisto de la obligación alimentaria pactada en su favor, sea por el pedido del padre, sea porque la madre que ya no vive con él argumenta que a ella “no le alcanza” el dinero para pagar una cuota. De todos modos, en la resolución se aclara: “no corresponde que ‘en principio’ el padre continúe cumpliendo”, esto quiere decir que es una situación provisoria que en algún momento será modificada. Mientras tanto, la incertidumbre acerca de la cuota que le corresponde al niño se sigue incrementando a la par de sus necesidades.

El Código Civil y Comercial, en el Art. 658, se refiere a que el quantum alimentario a abonar será en favor de “los hijos” (en plural). No hay dudas acerca de quién será el beneficiario cuando hay un único hijo. Ahora bien ¿Qué ocurre cuando hay dos o más hermanos que tienen distintas edades y, por consiguiente, diferentes erogaciones? ¿Cuál es la situación cuando uno de ellos es adolescente y el otro aún transita por su niñez? Deberá ser, pues, el criterio judicial el que resuelva el modo de distribución equitativamente entre los hermanos, teniendo en cuenta la franja etaria. Por ejemplo, la SALA J de la Cámara Nacional Civil, consideró equitativo otorgar un 20% de cuota alimentaria para dos hijos distribuyendo un 10% a la hija menor de edad y el otro 10% a la hija mayor, hasta la fecha en que alcance la edad de 25 años de edad (art. 663 del Código Civil y Comercial).(6) En el mismo sentido, la Cámara de Apelaciones en lo Civil dispuso un incremento para distribuir en igual proporción entre tres hijos en donde uno de ellos ya había alcanzado la mayoría de edad(7) (los jóvenes tenían 18, 15 y 12 años). Sin embargo, la cuestión en análisis ha sido un motivo de preocupación para la Suprema Corte de Buenos Aires, que advirtió que en un pronunciamiento de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Trenque Lauquen, la cuota fijada para el niño de 7 años terminaba siendo mayor a la de su hermana de once años, quien tenía mayores erogaciones. Así, sostuvo que “la determinación de la cuota alimentaria derivada de la responsabilidad parental de un niño y otra adolescente, tuvo un resultado desacertado, ya que en la práctica conduciría a que esta última –que tiene superiores gastos en vestimenta, educación y vida social–, perciba menos que el primero.” De acuerdo al fallo, al aplicar el coeficiente Engel, el cual mide únicamente el gasto de alimentos (en sentido estricto) en relación al gasto total de los niños por etapa etaria, la Cámara arribó a un resultado absurdo e incoherente que quebraba el prudente criterio judicial y doctrinario que considera que el crecimientode los niños, trae aparejado mayores gastos, no sólo en alimentación, sino también en vestimenta, educación y vida social, argumento que además, había sido recogido por la alzada para efectuar el aumento.(8) Por ende, ordenó dictar un nuevo pronunciamiento en el que se tuviera en cuenta la calidad de vida de los niños y los recursos de los progenitores.

Los casos que reseñamos nos demuestran que los reclamos para incrementar la cuota alimentaria suelen suscitarse mayormente entre los trece y los dieciocho años de edad, cuando, en razón de la mayor edad (y por consiguiente mayores gastos) de los adolescentes la cuota pactada originariamente suele ser escasa y desactualizada.

En el grupo de situaciones incluidas en el esquema incluido en el presente trabajo, observamos que la jurisprudencia es conteste, en general, en aceptar las peticiones de incrementos y en rechazar los pedidos de disminución del quantum.

Fundamentos habituales en la jurisprudencia para avalar el aumento de cuota alimentaria

• La mayor edad del menor desde que se suscribió el convenio de alimentos: algunos fallos autorizan, por ese solo hecho y sin necesidad de producir prueba concreta al respecto, el aumento de la pensión alimentaria establecida en favor del hijo, pues el crecimiento trae aparejado el paralelo acrecentamiento de las erogaciones destinadas a la cobertura de sus necesidades; surgiendo mayores gastos para atender a sus requerimientos en materia de alimentación propiamente dicha, vestimenta y calzado, nuevas exigencias e inquietudes educativas y culturales; a lo que se le suma un incremento en su vida de relación independientemente de la de sus padres.(9)

Varios fallos hacen hincapié en el efecto inflacionario que padeció –y aún padece– el país, lo que implica un aumento del costo de vida.(10)

• Las capacidades reales del demandado para generar ingresos a la luz de las pruebas aportadas en el proceso.

• Aceptan la posibilidad de que, al poco tiempo de celebrado el acuerdo, las necesidades de la hija adolescente se incrementen por el tiempo que duró el trámite del reclamo.(11)

Fundamentos habituales en la jurisprudencia para rechazar la pretensión de disminución del quantum de la cuota alimentaria(12)

No se puede alegar la escasez de recursos para reducir la suma fijada ya que al obligado le corresponde arbitrar los medios necesarios para poder afrontarla.

• Si se trata de un hombre joven que ejerce el comercio y sus ingresos, actividades y bienes han sido exhaustivamente detallados en el decisorio, ello da cuenta de su capacidad económica.

• La vida rural y austera de un niño no es un argumento válido para retacear la cuota alimentaria. Así, la Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú rechazó el reclamo de un padre que pretendía pagar una cuota menor e incluso consideró que con ese argumento el hombre ponía en evidencia el incumplimiento de las obligaciones a su cargo, que ni siquiera aportaba al gasto de vivienda.

• La conducta del progenitor es clave en estos casos: es preciso demostrar en juicio una abierta actitud de tener en miras el interés superior de los niños que está en discusión, y la cobertura de sus necesidades para el pleno goce de sus derechos fundamentales.

• Los viajes al exterior o ciertas costumbres de vida han sido elementos clave para desestimar recursos de un progenitor que considera elevada la cuota a pagar. En efecto, en un caso en el que un padre invocaba su estado de pobreza, se sostuvo que si bien es cierto que el viaje a Europa fue financiado con los aportes de la pareja del apelante, no se explica cómo, si su estado de pobreza es tal como lo describe, puede permanecer en el exterior durante un mes para, a los pocos meses, irse a veranear otra quincena en Brasil, aunque fuera en la modalidad de camping y permanecer inactivo sin generar ingresos que hagan a su subsistencia.

Fundamentos por los cuales la jurisprudencia avaló la REDUCCIÓN o RECHAZÓ el incremento del quantum de la cuota

No es habitual que se avale el pedido de la reducción de cuota alimentaria de un hijo adolescente que aún no alcanzó los 21 años de edad. Sin embargo, a continuación, reseñamos los principales argumentos que se tuvieron en cuenta en los casos en los que sí se ha admitido:

Corresponde la reducción de la cuota alimentaria en tanto se advierte que al fijarla no se conocieron las circunstancias fácticas aquí demostradas acerca de los otros dos hijos del alimentante habidos con anterioridad, totalizando entre ambas cuotas alimentarias un descuento del 60% de su remuneración como empleado, por ello se muestra adecuado admitir la demanda incidental y reducir la cuota asignada al 15% de sus ingresos.(13)

El nivel de vida modesto del progenitor y la formación de una nueva pareja, vínculo a raíz del cual nació otro hijo, sumado al abono de servicio de medicina prepaga que asegura una prestación médica eficiente para el alimentado. Cabe aclarar que estos fundamentos se utilizaron en un fallo anterior a la sanción y vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación.(14)

La existencia de un régimen de comunicación amplio con el padre no conviviente que genera una traslación de los costos del cuidado de los hijos que temporalmente asume el progenitor no conviviente.(15)

• La cuota alimentaria se mantiene inalterable en tanto subsistan los presupuestos de hecho en virtud de los cuales se la fijó, circunscribiéndose la posibilidad de modificación al cambio de circunstancias en que fuera fundada, ya por la variación del caudal de las partes o la modificación del estado o necesidades de los alimentados.

El hijo mayor de edad que se capacita

Hasta aquí, hemos advertido algunas cuestiones relativas a la obligación alimentaria que se extiende hasta los veintiún años de edad. Ahora bien, cuando el hijo cumple 21 años, la obligación cesa de pleno derecho, sin necesidad de acreditar ninguna otra exigencia.(16) Sin embargo, el Art. 663 del CCCN sostiene que si el hijo continúa sus estudios la obligación de los progenitores subsiste hasta que el obligado alcance los veinticinco años de edad. Por ello, la Cámara de Apelaciones de La Pampa ordenó correr traslado del pedido de cese de cuota alimentaria a la hija que se capacita para que pueda ejercer su defensa, porque tal como sostuvo Capón Filas:(17) “el derecho a la educación está garantizado en múltiples instrumentos internacionales” y la familia ha sido señalada por el CCCN como responsable de los estudios y la formación de su hijo hasta que alcance la edad indicada en la norma. Así, un fallo de la Cámara de apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Neuquén del año 2015 es ilustrativo para focalizar en las temáticas a las cuales nos venimos refiriendo(18) ya que, por un lado, sostiene que no puede cesar la cuota automáticamente cuando el hijo cumple veintiún años, sino que –en la medida que estudie una carrera universitaria– se le debe correr el debido traslado, para que pueda efectuar su descargo, garantizando su defensa. Por otro lado, destaca que los padres no están obligados a seguir cumpliendo con la cuota “porque el CCCN los obligue”, sino que los jóvenes tienen la carga de demostrar que sus estudios le impiden trabajar y auto-sustentarse. Allí es, pues, donde el equilibrio y la buena fe se ponen nuevamente en juego para evitar abusos que desnaturalicen la finalidad que el legislador ha tenido en mira.

Fundamentos principales por los que la jurisprudencia avaló la pretensión alimentaria del hijo mayor de edad que se capacita:

· Cuando la situación queda comprendida en el art. 663 del CCyC y, por tanto, se acredita la prosecución de los estudios que le impiden al hijo de entre 21 y 25 años de edad proveerse de los medios necesarios para sostenerse independientemente. La finalidad es garantizar la efectiva continuidad de la preparación profesional, evitando la desnaturalización de la obligación alimentaria consagrada a favor del hijo mayor de edad que se capacita.

· Procede siempre y cuando el hijo de 21 años de edad certifique que estudia en una universidad. También es importante acreditar las constancias de haberes del alimentante.(19)

Cabe destacar que, con anterioridad a la sanción del Código Civil y Comercial la jurisprudencia ya había avalado pedidos de cuota alimentaria a favor del hijo mayor de edad que se capacita, basándose en el Anteproyecto 2012 de Reforma al Código Civil que sostiene que “Los padres tienen la obligación de asistir a sus hijos, a fin de que puedan lograr una autonomía que les permita en su oportunidad realizarse en la vida, que no se vea vulnerado un proyecto educativo.” Ello, sumado a la aplicación del principio de solidaridad familiar y la idea de que las contingencias matrimoniales no deben incidir sobre la educación de los hijos. Esta idea ya se vislumbraba en un fallo del año 2012 de la Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú.(20)

Algunos fundamentos para rechazar la pretensión alimentaria del hijo mayor de edad que se capacita

· Cuando quien solicita la prestación ya se encuentra recibido, independientemente de que se encuentre cursando otros estudios. Así lo sostuvo la Cámara de Apelaciones de Familia de Mendoza al indicar: “No se configura el presupuesto fáctico contemplado en el Art. 663 del CCCN cuando quien los solicita ya se encuentra recibido, ya que en la demanda expresa que “tiene su título universitario…”. (21) Es que es exigible para su procedencia que los estudios se encuentren en curso, esto es, que hasta la edad contemplada en la norma (25 años), los mismos no se hubieran concluido.

· En un interesante fallo se puso en tela de juicio si la interesada había alcanzado los 26 años de edad, porque ello sería un fundamento para rechazar el pedido. Sin embargo, tras la apelación por parte de la peticionante se sostuvo que a la fecha de inicio del proceso ella todavía no había alcanzado la edad tope establecida por el art. 663 CCyC hasta la cual subsiste la obligación de los progenitores de proveer recursos al hijo mayor de edad que se capacita, pero el problema fue en verdad, que la mujer ya había concluido, a la fecha de la sentencia, sus estudios universitarios en la carrera de Licenciatura en Administración, por lo que se rechazó su petición.(22)

· Cuando existen testimonios que acreditan que no se cumple el requisito de la norma, es decir, que la persona se está capacitando.(23)

· En los casos en que los testimonios aportados no son categóricos en relación a la imposibilidad de trabajar.(24)

Es importante destacar que, en los casos en que no procede la obligación de alimentos por parte de los progenitores en virtud del Art. 663, algunos fallos advierten la posibilidad de solicitar, por la vía pertinente, los alimentos debidos en razón del parentesco, acreditando la falta de medios económicos suficientes y la imposibilidad de procurárselos con su trabajo (arts. 537, 545 y CC. del Código Civil y Comercial de la Nación). Otro aspecto a considerar es que, al menos en los fallos relevados, el quantum de la cuota no supera el 15% a favor del hijo que estudia.

Actualización de la cuota

La mayoría de los precedentes que hemos analizado coinciden en que la cuota es dinámica y suele perder valor conforme el ritmo inflacionario y las mayores necesidades de los niños.

Por ello, con la fijación del quantum muchas veces se acompaña el modo en que se actualizará y el modo en que deberá abonarse, aspectos que también suelen ser motivo de conflicto. A continuación, reseñamos las formas habituales que la jurisprudencia advierte para que la cuota no pierda valor:

a) a) La cuota alimentaria se fija mediante un porcentaje del monto de los haberes

Comúnmente la cuota se fija en un porcentaje de los haberes del progenitor que se encuentra en relación de dependencia. Las controversias que suelen llegar a la Justicia cuando la cuota se fija de esta manera versan sobre la base de cálculo a considerar para efectuar el porcentaje. En ese sentido, surgen planteos de padres que se rehúsan a incluir bonificaciones o vales alimentarios en dicho cómputo porque ello no se había mencionado en el convenio previo pactado. Sin embargo, la jurisprudencia relevada es unánime en la idea de que el porcentaje debe ser calculado sobre el total de sus ingresos, incluyendo los aguinaldos, bonus, horas extras, como cualquier otra bonificación y/o incremento sea o no remunerativo, deducidos exclusivamente los descuentos de ley, entre muchos otros.(25)

Por el contrario, no es unánime la jurisprudencia en lo que a los vales alimentarios respecta: en el año 2015 la Cámara de apelaciones de Neuquén sostuvo que el rubro viandas no integra la base para la remuneración: “Ello por cuanto, esta asignación corresponde al pago que en reemplazo de la vianda diaria le paga la empresa al alimentante para que se alimente los días que está trabajando, por lo que este concepto no debe ser incluido para aplicar el porcentaje de la cuota alimentaria”mientras que la Cámara de Apelaciones de Salta, sostuvo recientemente que los vales alimentarios sí integran la cuota alimentaria.(26) En el año 2016 un fallo excluyó de la cuota alimentaria el “bonus” y el canon locativo de la vivienda que integra el salario de un progenitor hasta que se resolviera el juicio de alimentos.(27) El tribunal se basó en ese caso en el peligro de desmesura de la mensualidad en relación a las necesidades del beneficiario.

b) Incremento escalonado de la cuota

Al fijar la cuota en un porcentaje del sueldo, el monto que percibe el alimentado también será mayor en la medida que se incremente la remuneración. Sin embargo, con el paso del tiempo, las circunstancias que llevaron a establecerla varían y por eso, en el marco del Artículo 650 del CPCCN (“trámite para la modificación o cesación de alimentos”), es habitual el planteo de incidentes de aumento o reducción del quantum de la cuota alimentaria. Varios fallos de los relevados han concluido en que la fijación de la cuota mediante incremento escalonado evitaría estos planteos que en definitiva abarrotan la Justicia de causas pendientes y no hacen más que posponer las necesidades de los niños, que cuando logran un incremento de la cuota, nuevamente comienzan a necesitar uno nuevo.

Veamos qué particularidades han tenido los casos en los que se autorizó este mecanismo:

La mayoría de los supuestos demuestran que se trata de realidades familiares en donde se acredita la capacidad económica de los progenitores, que pueden ser trabajadores en relación de dependencia o en ejercicio de una actividad en forma independiente. Así, la Cámara Civil (Sala M) consideró “criterioso” y “ajustado” este mecanismo para evitar acudir a reiteradas acciones judiciales para su ajuste, en un caso de un joven padre que ejerce el comercio(28) mientras que la Cámara de Apelaciones de General Pico, La Pampa, también lo aplicó para un progenitor que trabaja en una empresa multinacional y que cobra un sueldo mensual de $115.000.

•En todos los fallos, el cuidado personal se encuentra a cargo de la progenitora, quien trabaja y realiza un aporte en especie.

• En algunos casos se adiciona, además, el pago de la prepaga, aunque según la Cámara de Apelaciones de General Pico, esto estará condicionado en la medida en que el obligado conserve su empleo.

• En algunos casos se establece de antemano la cuota que se abonará hasta dentro de los siguientes ocho meses desde la sentencia(29) mientras que en otros casos se ha proyectado escalonadamente el incremento para dentro de tres años, es decir, en el año 2016 ya se sabe lo que cobrará el niño en el año 2019.(30)

• Tal como anticipamos en este apartado, los jueces que recurren a este mecanismo sostienen que la ventaja principal es evitar acudir a reiteradas acciones judiciales para su ajuste y que, por ende, la finalidad principal es la protección de los hijos.Sin embargo, no parece haber sido el Superior Interés del Niño el fundamento clave para fallar en un caso de la Cámara de Apelaciones de La Pampa(31) en el que la cuota pasó de estar fi jada en un 25% de los haberes del alimentante a una suma escalonada hasta el año 2019 lo que en verdad pasó a representar mucho menos dinero para el hijo. Los jueces concluyeron en este caso que “cuando el padre tiene una remuneración elevada no resulta conveniente fijar el valor de la cuota alimentaria en un porcentaje de esa remuneración puesto que el monto resultante excedería con creces las necesidades de los alimentados”.

• En otros casos se apunta a preservar, en la medida de lo posible, la salud psíquica y emocional del hijo de ambos, para que éste no se vea expuesto periódicamente a las inevitables tensiones que genera la tramitación de pleitos como el presente.(32)

• La cuota escalonada también fue prevista en materia de alimentos provisorios, que establece el monto que deberá abonarse en cada semestre, a regir hasta tanto se dicte sentencia definitiva.(33)

c) Actualización automática semestral

Esta forma de actualización de la cuota siempre fue muy cuestionada y generó diversidad de opiniones tanto en la doctrina como en la jurisprudencia dado que la “indexación” se encontraba prohibida por la ley 23.928, que había sido sancionada en el año 1991, y que, en su artículo 7 indicaba que “En ningún caso se admitirá actualización monetaria, indexación por precios, variación de costos o repotenciación de deudas, cualquiera fuere su causa, haya o no mora del deudor, con las salvedades previstas en la presente ley”, lo cual fue luego confirmado por la ley de “Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario, número 25561 (publicada en el Boletín Oficial el 07/01/2002). La normativa de “emergencia económica” se mantuvo vigente durante varios años, pero lo cierto es que a partir del 31/12/2017 el escenario cambió por completo porque esta vez se decidió no prorrogarla. Vislumbramos entonces que, en materia de alimentos, el fin de la emergencia económica ha venido a zanjar el debate suscitado durante años entre quienes, ciñéndose estrictamente a la letra de la ley, no compartían la utilización de ninguna variable de ajuste34 y quienes, en cambio, recurrían a esta alternativa para hacerle frente al proceso inflacionario que tanto desvalorizaba la cuota alimentaria del niño.35 Lo cierto es que a partir del mes de enero del año 2018, las leyes de emergencia económica ya no podrán ser utilizadas como argumento para negar la actualización periódica de la cuota alimentaria, pudiéndose desde ahora, recurrir a índices oficiales confiables y seguros(36)para garantizar que el contexto inflacionario no torne abstracto el derecho de los niños.

Otras formas habituales de actualización de la cuota alimentaria

a) Alimentos en especie

Esta modalidad ha sido aceptada por la jurisprudencia en diversos supuestos. Así, ante un pedido de ajuste semestral que una progenitora solicitó –junto con un incremento de la cuota alimentaria– la Cámara de Apelaciones en lo Civil (Sala D) resolvió actualizar la cuota en función del incremento del establecimiento escolar.(37) Por otra parte, la Dra. Mónica Urbancic de Baxter sostuvo en un fallo (no firme al momento de la edición del presente libro)(38) que corresponde actualizar la cuota alimentaria conforme al porcentaje de aumento de la cuota de la prepaga OSDE, en tanto se relaciona con una prestación en especie que tomó a su cargo el demandado y se considera una forma apropiada para proteger el derecho de la hija.

b) La modalidad de pago de la cuota como mecanismo de actualización: el descuento directo

Ingresamos aquí en otra esfera de análisis que también favorece la actualización de la cuota pero que está vinculada con la modalidad de pago: el descuento directo de los haberes del alimentante. Una de las ventajas que la doctrina advierte es que evita la promoción de reiterados incidentes de aumento de cuota alimentaria, lo cual, además, beneficia al niño evitando que sufra esperas viendo siempre desactualizada la cuota, ya que, cuando ésta se modifique, las condiciones inflacionarias del país, sumado a los gastos que devienen de la mayor edad, volverán a ser motivo de un nuevo pedido de aumento de cuota, lo que terminará redundando en un dispendio de tiempo para los particulares, además de la sobrecarga de trabajo en las ofi cinas judiciales. El Dr. Esteban Félix García Martinez(39) analiza minuciosamente los beneficios de esta modalidad. Por lo pronto, a continuación, señalamos las ventajas que se destacan en la jurisprudencia:

• Es un modo de facilitar y agilizar la puntual percepción por parte del beneficiario.

• Se establece por razones de practicidad y cuando se encuentra en juego el interés superior de niños, niñas y adolescentes.(40)

• El objeto es posibilitar el cumplimiento estricto de la prestación y no sancionar su mora.(41)

Requisitos y pautas sobre esta modalidad de pago:

• En principio, parecería que tiene que cumplirse un requisito determinante para que proceda el pago de esta manera: se debe tratar de progenitores en relación de dependencia con recibo de sueldo y la cuota alimentaria debe fijarse en un porcentaje del mismo. Sin embargo, la jurisprudencia nos demuestra que excepcionalmente se ha dispuesto esta modalidad cuando se establecieron sumas fijas escalonadas en concepto de alimentos provisorios.(42)

• En varios casos se aclara que no se trata de una medida cautelar y que, de ningún modo se avala con la intención de sancionar al padre, sino que simplemente es un modo de pago, por consiguiente, no se requiere un incumplimiento previo.

Ahora bien, la deducción directa de la cuota por parte del empleador ha dado lugar a otros planteos jurisprudenciales que en el último tiempo han proliferado y que surgen cuando la empresa no retiene los haberes y entonces la cuota es adeudada por dos personas: por un lado, el progenitor y por otro lado la compañía empleadora que, al no cumplir con la retención ordenada mediante orden judicial, afecta el derecho alimentario del niño. Para evitar confusiones, en los fallos se suele aclarar expresamente cuál es el procedimiento en caso de incumplimiento cuando la entidad ofi ciada no cumple con la retención de las sumas estipuladas. Así, la Sala B de la Cámara Nacional Civil advirtió que, si por alguna razón la entidad ofi ciada no estuviere en condiciones legales de retener las sumas establecidas, ello no exime al emplazado de su obligación de cumplir con el pago de las cuotas pertinentes. Por otra parte, si por cualquier circunstancia no se lograre la deducción automática ordenada, se faculta a la progenitora para requerir se intime a los abuelos a su depósito. En el mismo sentido, la Sala J de la Cámara Nacional Civil también aclaró: “Si por alguna razón la entidad oficiada no estuviere en condiciones legales de retener las sumas establecidas, ello no eximirá al emplazado de su obligación de cumplir con el pago de las cuotas pertinentes.”.(43)La responsabilidad de la sociedad comercial frente a la comunidad, en articulación con los postulados del Art. 551 del CCCN, son los ejes principales en los que se basan los fallos que imponen una sanción conminatoria pecuniaria al empleador incumplidor.(44)El análisis de esta temática es ampliado específicamente por las

Dras. Silvia Esperanza y María Eugenia Chapero, en un artículo que se encuentra dentro de la obra “Alimentos debidos a los hijos. El Código Civil y Comercial y su aplicación a la solución de conflictos frecuentes”.

No hubo notorios cambios jurisprudenciales en relación a la utilización de esta modalidad de pago luego de la sanción del CCCN. De hecho, los fallos actuales citan fallos de los años 1985 y 1987 al respecto y en los fallos del año 2016 los jueces justifican su accionar citando generalmente un antecedente muy relevante emanado de la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata: “Cam. de Apelaciones en la Civil y Comercial de Mar del Plata, Sala III, J., A c/O., J s/Incidente de Alimentos” del21/08/2014.(45)

Intereses

La jurisprudencia coincide en que, ante la existencia de cuotas adeudadas, debe admitirse un interés moratorio, basándose en que lo contrario implicaría favorecer al deudor impuntual en detrimento de legítimos derechos (arts. 658, 659, 661, 746, 765, 768 y ccds. del Cód. Civil y Com. de la Nación). Ello además es acorde con el Art. 552 del Código Civil y Comercial de la Nación, y surge como un efecto principal de la falta de pago de la cuota alimentaria. Ahora bien, las controversias suelen suscitarse, principalmente, en torno a la tasa de interés aplicable.

Los fallos distinguen la tasa aplicable para las deudas alimentarias según se devenguen antes o después de la entrada en vigencia del CCCN.

Intereses devengados antes de la vigencia del Código Civil y Comercial

Según la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata, los intereses que debieron abonarse antes del 1 de agosto de 2015, son “consecuencias” ya consumadas de las relaciones o situaciones jurídicas existentes, y por lo tanto se rigen por la “vieja” ley (el Código Civil derogado). Así, el Tribunal mencionado dispuso que corresponde aplicar la tasa pasiva BIP (banca electrónica) para intereses devengados antes de la vigencia del Código Civil y Comercial. Por otra parte, la SCBA sostuvo en agosto de 2017(46) que los intereses desde la mora hasta la entrada en vigencia del CCCN deberán liquidarse con arreglo a la tasa pasiva más alta fi jada por el Banco de la Provincia de Bs. As. A distinta solución ha arribado en cambio la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Mendoza que ha resuelto que “deben aplicarse a las cuotas devengadas conanterioridad al primero de agosto de 2015, el interés a la tasa activa cartera general nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina”.(47)

Intereses posteriores a la vigencia del Código Civil y Comercial de la Nación

La jurisprudencia sostiene que deberán calcularse de acuerdo a las previsiones del nuevo ordenamiento, es decir, se aplica el Art. 552 (CCCN), el cual prescribe que: “las sumas debidas por alimentos por el incumplimiento en el plazo devengan una tasa de interés equivalente a la más alta que cobran los bancos a sus clientes, según las reglamentaciones del Banco Central, a laque se adiciona la que el juez fi je según las circunstancias del caso”.

La Dra. Mónica Urbancic de Baxter destaca esta previsión como un cambio significativo que no contaba con antecedentes. Sin embargo, en una sentencia advirtió que el obstáculo existente es que, en el momento del fallo (abril 2017) la tasa no se encontraba reglamentada y entonces, recurrió, por analogía, a la tasa activa que cobra el Banco de la Provincia de Buenos Aires en sus operaciones de descuento a treinta días en pesos.(48)

La Sala H de la Cámara Nacional Civil justificó en un fallo(49) que el Código Civil y Comercial determina la aplicación de la tasa de interés activa, debido a que la tasa pasiva, que se encuentra por debajo de los índices inflacionarios, no solo no repara al acreedor alimentario, sino que beneficia al deudor que dilata el pago de la deuda…”. (Herrera, Marisa Código civil y comercial de la Nación comentado, Dir. Ricardo L. Lorenzetti, 1ra. Ed., Sant Fe, Rubinzal-Culzoni, 2015, T. III, p. 454). Por los mismos fundamentos en el fallo: “D. G. S. DEMANDADO: B. P. L. s/AUMENTO DE CUOTA ALIMENTARIA” se admitieron los agravios contra la sentencia que disponía la tasa de interés del 8% anual sobre las sumas fi jadas hasta la fecha de la sentencia. De este modo, observamos que gran parte de los antecedentes que hemos reseñado en el cuadro comparativo sobre tasa de interés, reflejan que las diversas Salas de la Cámara Nacional Civil, tienden actualmente a la aplicación del Art. 552 del CCCN en la materia, y son favorables a la tasa activa cartera general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina desde el origen de la mora y hasta el efectivo pago.(50)

Según la Cámara de Apelaciones de Mendoza las cuotas posteriores al 01/08 también devengarán los intereses previstos en el art. 552 del Código Civil y Comercial de la Nación, es decir a la tasa más alta que cobran los bancos a sus clientes según las reglamentaciones del Banco Central, conforme a la publicación existente a la fecha de practicarse liquidación.(51)

Aún queda mucho sendero por recorrer en la jurisprudencia teniendo en cuenta que, además de la tasa activa mencionada, el Código Civil y Comercial también dispuso adicionar otra tasa “según las circunstancias del caso” lo que parece quedar reservado para aquellos casos en que el ejecutado negase la deuda a su cargo a pesar de encontrarse acreditado el incumplimiento del pago, o hiciese valer actos cometidos en fraude del alimentista, acompañando recibos de pago con firmas falsas, o suscriptos por éste en los cuales se consigne un monto mayor al realmente abonado.(52)

Las posturas jurisprudenciales mencionadas en materia de intereses también son profundizadas y analizadas cuidadosamente por el Dr. Agustín Sojo en un completo artículo que integra la obra: “Alimentos debidos a los hijos. El Código Civil y Comercial de la Nación y su aplicación a los conflictos frecuentes”.

Reflexiones finales

Nos encontramos ante un vasto escenario de conflictos judicializados en materia de alimentos debidos a los hijos que es sumamente complejo y, por ende, imposible de agotar en un artículo. La intención ha sido analizar los principales ejes controvertidos que tras la ruptura de una pareja suelen presentarse, dejando en claro que ni las novedosas y trascendentales modificaciones del Código Civil y Comercial, ni la interpretación razonable e idónea de los jueces, podrán propender al verdadero e integral desarrollo e interés del niño como sujeto de derecho ni mucho menos a la armonía familiar, en la medida que los adultos y sus letrados no estén dispuestos a asumir aquel “gran reto” al que las Dras. Mattera, Verón y Wilde hacen referencia reiteradamente en sus sentencias: el de asumir una actitud madura y despojada de egoísmos que invita a tolerar lo imperfecto de la vida para robustecer a los hijos en el camino de formarse como personas de bien. Esperamos que el material aportado sea una herramienta más para contribuir al ejercicio del derecho en esa misma sintonía.

ANEXO: cuadros comparativos

Esquema de alimentos según la edad en la jurisprudencia (ingresar)

Esquema de alimentos para el hijo que se capacita en la jurisprudencia (ingresar)

Esquemas sobre intereses ante el incumplimiento de la obligación alimentaria en la jurisprudencia (ingresar esquema 1) (ingresar esquema 2)

(*)Abogada y Profesora para la Enseñanza Media y Superior en Ciencias Jurídicas (Facultad de Derecho - UBA). Posgrado de Especialización en Derecho de Alta Tecnología (UCA) (tesis pendiente). Redactora y analista jurisprudencial de elDial.com - Biblioteca Jurídica Online–, en el área de Derecho Civil y Derecho de Familia. Ejercicio de la docencia en el nivel secundario de la asignatura Trabajo y Ciudadanía (designada por concurso público de títulos y antecedentes). Ex docente de la Universidad de La Matanza (UNLM), Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, en la asignatura de Derecho Civil IV.

(1) La Dra. Gabriela Yuba, en el artículo de su autoría que integra el libro “Alimentos debidos a los hijos: el Código Civil y Comercial y su aplicación a la solución de conflictos frecuentes”, sostiene que el CCCN incluye de manera novedosa cómo están constituidos los alimentos: por prestaciones monetarias o en especie. También destaca la incorporación de las tareas de cuidado personal (art. 660), agregando que el citado artículo recoge el paradigma no discriminatorio que surge de los tratados de derechos humanos al reconocerse valor económico a las tareas de cuidado personal. La norma también es señalada como un gran acierto por parte del Dr. Claudio Belluscio y por la Dra. Silvana Ballarin, entre otros autores que comparten sus reflexiones dentro de la misma obra.

(2) Expte. 66.284/11 - “S., J. y Otro c/S, A. G. s/aumento de cuota alimentaria” – CNCIV - SALA J - 08/10/2015; Expte. 54.963/13 - “D., A. C/D C., F. N. s/Aumento de cuota alimentaria” - CNCIV - SALA J - 22/09/2015, ellDial.com - AA929B.

(3) Expte. Nº 31621-2014 - “A., K. J. y Otros c/G., R. G. s/alimentos” - CNCIV - SALA M - 09/06/2017.

(4) Expte. Nº 31621-2014 - “A., K. J. y Otros c/G., R. G. s/alimentos” - CNCIV - SALA M - 09/06/2017.

(5) Expte. Nº 1290-2017 - “R. C. A. y otro s/inc. de apelación E/A 69484/2015” - CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL, LABORAL Y DE MINERÍA DE NEUQUÉN - SALA SEGUNDA - 13/06/2017 - elDial.com - AAA0A1.

(6) Expte. 66.284/11 - “S., J. y Otro c/S, A. G. s/aumento de cuota alimentaria” - CNCIV - SALA J - 08/10/2015.

(7) Expte. n° 45.372/2015 - “D., I. M. y otros c/B., L., D. s/Aumento de cuota alimentaria” - CNCIV - SALA D.

(8) Expte. Nº 120.884 - “D., M. c/G., P. J. Alimentos” - SCBA - 07/06/2017.

(9) Expte. 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. – Incidente civil” - CNCIV - SALA B - 12/04/2016

(10) Incidente Nº 1 - “ACTOR: C., D. D. P.; DEMANDADO: F., P. E. s/AUMENTO DE CUOTA ALIMENTARIA). - elDial.com - AA9E47

(11) “CH., S. C. y Otro c/N., G. A. s/Alimentos: modificación” - CNCIV - SALA H -20/10/2017 - elDial.com - AAA2F3.

(12) Los fallos mencionados bajo el presente título se encuentran mencionados en el “esquema sobre alimentos según la edad en la jurisprudencia”.

(13) Expte. N° 188 - Año 2.015 - “J. E. c/M. A. S. s/incidente reducción cuota alimentaria” - Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela - 22/03/2016 - MJ-JU-M-98408-AR | MJJ98408 | MJJ98408.

(14) Autos N° 1995-13 - “D, J C/A, J s/Incidente reducción de cuota alimentaria” - CÁMARA DE APELACIÓN EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE PERGAMINO (Buenos Aires) - 14/02/2014 - elDial.com - AA8673.

(15) Expte. Nº 5761-F - “F. G. E. y G. G. M. s/homologación de convenio (civil) (de mediación)” - CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE GUALEGUAYCHÚ (Entre Ríos) - SALA PRIMERA - 28/09/2017.

(16) La Dra. Sandra Veloso explica en el artículo: “Alimentos debidos al hijo mayor de edad de 18 a 21 años y algo más” que, como regla, la responsabilidad alimentaria se extiende hasta los veintiún años, excepto que el obligado acredite que el hijo mayor de edad cuenta con recursos suficientes para proveérselos por sí mismo (art. 658 CCCN). Sin embargo, mediante el artículo 663 se extiende la prestación al hijo mayor que se capacita hasta la edad de veinticinco años, si la prosecución de estudios o preparación profesional le impide procurarse los medios necesarios para satisfacer sus necesidades.

(17) “Alimentos y capacitación profesional en el Código Civil y Comercial de la Nación”- elDial.com - DC2188.

(18) Inc. Nº 59327/2013 - “U.M.R.A. c/ U.C.S. s/Inc. reducción cuota alimentaria” - CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL, LABORAL Y DE MINERÍA DE NEUQUÉN - SALA PRIMERA - 10/11/2015.

(19) Expte. 66.284/11 - “S., J. y Otro c/S, A. G. s/aumento de cuota alimentaria” – CNCIV - SALA J - 08/10/2015. Como podemos observar en el cuadro, estas mismas pruebas también fueron consideradas por la Cámara de Apelaciones de Gualeguaychú (Entre Ríos) para avalar la prestación.

(20) “V., R. E. c, V., C. A. s/Alimentos” - 11/12/2012 - CÁMARA DE APELACIONES DE GUALEGUAYCHÚ (Entre Ríos)

(21)S. D. E. Y S. M. J. C/S. F. A. P/ MEDIDA PRECAUTORIA (ALIMENTOS PROVISORIOS) - 9/02/2017”

(22)S. D. E. Y S. M. J. C/S. F. A. P/ MEDIDA PRECAUTORIA (ALIMENTOS PROVISORIOS)” - 9/02/2017.

(23) En el caso: “Expte. 90/16 - “B., R. D. C/B., M.DEL V.POR INC. CESACION CUOTA ALIMENTARIA” de la Cámara de Apelaciones de Familia de Mendoza, fue clave el testimonio de una amiga que sostuvo que la mujer “ya no se encontraría estudiando”.

(24) “S. D. E. Y S. M. J. C/S. F. A. P/ MEDIDA PRECAUTORIA (ALIMENTOS PROVISORIOS)”.

(25) Expte. Nº Inc. 491547/1 - “C., F.M.; M. L., M.G.– Piezas Pertenecientes”– CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE SALTA - SALATERCERA - 07/11/2017 - elDial.com - AAA3AB

(26) Expte. Nº Inc. 491547/1 - “C., F.M.; M. L., M.G.– Piezas Pertenecientes”– CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE SALTA - SALA TERCERA - 07/11/2017 - elDial.com - AAA3AB.

(27) Expte. Nº 5865-16 - “P c/V s/medidas cautelares” - CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL, LABORAL Y DE MINERÍA DE LA SEGUNDA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DE GENERAL PICO (La Pampa) - SALA A - 04/10/2016.

(28) Expte. Nº 31621-2014 - “A., K. J. y Otros c/G., R. G. s/alimentos” - CNCIV - SALA M - 09/06/2017.

(29) “E.M.D. Y OTRO c/G.S.A. Y OTRO s/ALIMENTOS” - CNCIV - SALA H- 01/08/2016.

(30) Expte. 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. – Incidente civil” - CNCIV - SALA B - 12/04/2016.

(31) Expte. Nº 5710-15 - “P. c/V. s/alimentos” - CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL, COMERCIAL, LABORAL Y DE MINERÍA DE GENERAL PICO (La Pampa) - 16/11/2016– elDial.com - AA9C00.

(32) Expte. 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. - Incidente civil” - CNCIV - SALA B - 12/04/2016.

(33) Expte. Nº 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. - Incidente civil” - CNCIV– SALA B.

34 Ver el voto en disidencia del Dr. Delrieux en el fallo Expte. Nº 5660-F - “A. R. M. en nombre y representación de su hijo menor c/C. F. J. y otros s/alimentos” - CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE GUALEGUAYCHÚ (Entre Ríos) – SALA PRIMERA - 19/06/2017. El magistrado ha sostenido que: “si bien no se desconoce la naturaleza de dicha obligación, destinada a satisfacer los requerimientos de los hijos delineados en el art. 659 del CCyC, lo cierto es que una vez determinada en una cantidad, se convierte en una deuda de dinero; debiendo procurarse en todo caso su incremento a través del procedimiento sencillo contemplado por el art. 633 del ordenamiento ritual civil, sin que ello importe colisionar con el reconocimiento expuesto tanto en el Preámbulo como en el art. 27 de la Convención sobre los Derechos del Niño, ni con los arts. 25 y 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, respectivamente, Tratados éstos que integran el bloque de constitucionalidad (art. 75 inc. 22º de la Constitución Nacional).”

35El ajuste semestral según el índice RIPTE es la alternativa que mejor satisface al interés superior del niño.” Así lo sostiene la Dra. Ana Pauletti en el fallo “A. M. B. en nombre y representación de su hijo menor c/T. J. I. s/Alimentos” (mencionado en el esquema). También se ha sostenido que elíndice RIPTE es el consagrado por el art. 8º de la Ley 26.773 para ajustar los importes por incapacidad laboral permanente y refleja la variación salarial del total de los trabajadores afiliados al Sistema Integral de Jubilaciones y Pensiones, por ello no encuentra razones que justifiquen diferenciar ese tipo de acreencia con la obligación alimentaria aquí debatida, porque ello sería contrario a la manda de legislar y promover medidas de acción positiva que garanticen la igualdad de oportunidades y de trato (especialmente en relación a los niños) fi jada por el art. 75 inc. 23 de la Constitución Nacional, que la justicia de protección y acompañamiento también debe garantizar.

(36) “Fin de la emergencia económica y actualización de las prestaciones alimentarias”. Marta del Rosario Mattera. elDial.com - DC24A7 – publicado el 21/02/2018

(37) D., I. M. y otros c/B., L., D. s/Aumento de cuota alimentaria” - CNCIV – SALA D - 17/10/2017.

(38) Expte. Nº SI-12-2011 - “A. E./ S. M. G. s/Incidente de alimentos” – JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DE FAMILIA Nº 1 DE SAN ISIDRO (Buenos Aires) - 29/08/2017 (Sentencia no firme) - elDial.com - AAA251.

(39) “Actualización de cuota alimentaria: descuento directo del porcentaje del salario del alimentante. Una solución pronta, ventajosa y libre de obstáculos”. elDial.com - DC1DC2 - Publicado el 08/10/2014

(40) Expte. 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. – Incidente civil” - CNCIV - SALA B - 12/04/2016.

(41) Expte. Nº 25.247/2015 - “O Z, X C y Otros c/K, S U s/Alimentos” - CNCIV - SALA J - 22/08/2016.

(42) Expte. 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. – Incidente civil” - CNCIV - SALA B - 12/04/2016 - elDial.com - AA977D.

(43) Expte. 59745/2015 - “F. D., Y. G. Demandado: M., G. E. s/ART. 250 C.P.C. – Incidente civil” - CNCIV - SALA B - 12/04/2016 - elDial.com - AA977D; Expte. Nº 25.247/2015 - “O Z, X C y Otros c/K, S U s/Alimentos” - CNCIV – SALA J - 22/08/2016.

(44) Expte. Nº 247625 - “C., S. F. y Otro - solicita homologación” - JUZGADO DE FAMILIA DE QUINTA NOMINACIÓN DE CÓRDOBA (Sentencia no firme) - 21/09/2016 – elDial.com - AA9A0F.

(45) Expte. Nº 157377 - “J. A. K. C/O. J. A. L. s/Incidente de alimentos” – CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE MAR DEL PLATA (Buenos Aires) - SALA TERCERA - 21/08/2014 - elDial.com - AA8996.

(46) Expte. Nº 120.103- “D., E. M. c/L., P. S. Incidente de aumento de cuota alimentaria” - SCBA - 29/08/2017 - elDial.com - AAA21C.

(47) Expte. 318/16 - “G. H. L. CONTRA C. R. POR EJECUCION DE SENTENCIAS” - 06/06/2017 - 1° CÁMARA DE APELACIONES DE FAMILIA DE MENDOZA - SALA PRIMERA.

(48) Expte. Nº SI-5830-2014 - “P. V. C. c/B. M. I. s/alimentos” - JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DEL FUERO DE FAMILIA Nº 1 DE SAN ISIDRO (Buenos Aires) - 17/04/2017 (Sentencia no firme).

(49) “CH., S. C. Y OTRO c/N., G. A. s/ALIMENTOS: MODIFICACION” - elDial.com- AAA2F3.

(50) “B., G. E. Y OTROS c/G., P. E. s/ALIMENTOS” - 03/10/2017.

(51) Expte. Nº 1101/13/4f- 318/16 - “G. H. L. C/C. R. POR E. DE SENTENCIAS” - 1° CÁMARA DE APELACIONES EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE MENDOZA - 06/06/2017.

(52) Conf. arg. Dir: R.L. Lorenzetti, Aut: Marisa Herrera, Código Civil y Comercial de la Nación comentado, Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 1° Ed, Tomo III, art. 552, pp. 453 y 455.

Citar: elDial.com - DC24C1

Publicado el 13/03/2018

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